
Ayer apareció un artículo muy interesante en el periódico "El Mundo". Comenta la situación de las familias en proceso de adopción, el largo proceso de espera, las trabas, las alternativas que toman algunas familias, la intensa burocracia... Pero también hace hincapié en aspectos como la comparativa de materia de adopción de España en relación al resto de países de Europa. Me ha impactado además la situación por la que están pasando las madres y niños de Haití.
El enlace a la noticia (que incluye el artículo más un vídeo) lo tenéis en:
http://www.elmundo.es/solidaridad/2014/10/29/544dee1a22601d0b0e8b456c.html
No obstante acompaño la noticia a continuación:
Entran más niños en España por vientre de alquiler que mediante la adopción
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Más de 33.000 familias con certificado de idoneidad
aguardan para adoptar en España
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De los 5.541 niños adoptados en 2004 se ha pasado a
los 1.188 de 2013
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La ONG Familias de Colores pide que se aumente el
número de países
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Denuncia la inoperancia de los cónsules y de la
comisión interautonómica
Su icono de grupo de whatsapp es una montaña rusa. Su estado de ánimo desciende desde
la cima al suelo a una velocidad de vértigo. Su existencia y esperanza penden
de una cadena de reuniones y de una madeja de burocracia difícil de
desentrañar.
Ana Bolaño lleva cuatro años esperando
poder adoptar a un niño que nunca llega. Ha pasado ya por tres países y su
ilusión se va mermando a medida que pasan los años y no aparecen las
soluciones: "Estamos intentando adoptar en Nigeria, pero venimos rebotados
de Vietnam y de Mali. En Vietnam, nos dejaron fuera del proceso por un cambio
de legislación y en Mali, se trató de una guerra civil. Ahora, en Nigeria, nos
encontramos con problemas burocráticos", explica Bolaño, en la sede de la
ONG Familias de colores en Madrid donde se realiza la entrevista.
Como ella, otras 33.000 familias españolas con
certificado de idoneidad aguardan para poder adoptar, mientras que la cifra de
los niños adoptados que llegan a nuestro país ha caído un 61% desde el año 2009. Si durante ese año
los procesos culminados con éxito fueron 3.006, en 2013 la cifra ha descendido
a 1.188 adopciones, según el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e
Igualdad. Un dato que caerá todavía más en 2014 y que se sitúa lejos de los
5.541 niños adoptados en España en 2004 o de los 4.472 del 2006.
Los procesos de adopción se van estrangulando
año tras año, por lo que la desesperación de las familias es cada día mayor. De
hecho, desde la ONG Familias de colores, denuncian que ya hay más niños que
entran en España mediante el vientre de alquiler que
por medio de la adopción.
Las familias pueden esperar hasta siete años y van
rebotando de país en país
Este dato es corroborado por las empresas
dedicadas al vientre de alquiler, que están registrando un aumento de la demanda, pese a los elevados
gastos que conlleva: desde los 45.000 euros en Ucrania hasta los 100.000 de
Estados Unidos. La empresa Subrogalia afirma que realizó el año pasado 260
gestaciones subrogadas y que en 2014 la cifra se ha duplicado, por lo que
calcula que la cantidad total superará este año los 1.400 niños en España
procedentes de vientres de alquiler.
"A raíz del cambio drástico que habido en
la posibilidad de adoptar, muchas familias acuden a la gestación subrogada para
ser padres. Hay muchas personas que lo han pasado fatal, se han quedado estancadas y recurren a nosotros
para tener hijos", afirma Santiago Agustín, director de la empresa del
sector Interfertility.
17 interlocutores en lugar de uno
Desde Familias de Colores se quejan del callejón sin salida en el que se
encuentran sumidos los futuros padres. Según denuncia esta ONG, en España sólo
hay abiertos 30 países para adoptar,
de los que prácticamente sólo cinco son viables, mientras que en el resto de
Europa tienen abiertos otros 45. De hecho, el pasado mes de mayo el Grupo
Socialista en el Congreso presentó una iniciativa para
pedir al Ejecutivo "ampliar a nuevos países la posibilidad de
adopción", demanda que fue rechazada por el PP.
"La adopción en España está pasando por
momentos muy graves y hacemos un llamamiento a las autoridades para que nos
escuchen y se pongan en nuestra piel. Sólo hay cinco países viables para
adoptar, lo que deja a 30.000 familias adoptantes que hay en la actualidad sin
ninguna oportunidad de poder ver cumplido su sueño de ser padres",
argumenta Morales.
Contra todo pronóstico, los problemas
burocráticos no se producen sólo en los países de origen sino que, en muchas
ocasiones, hay más trabas en el país de acogida. En España las competencias de
adopción están transferidas a las comunidades autónomas, lo que
dificulta en gran manera las relaciones bilaterales con los países de origen.
"El inicio del problema empezó cuando se
transfirieron las competencias de adopción a las comunidades autónomas. Para
tener relaciones internacionales es mejor que haya un ente y no 17 pequeños entes interactuando. A veces, no podemos
firmar un convenio bilateral porque no hay una persona con el estatus
correspondiente como exigen los países de origen. El papel del Ministerio de
Sanidad es sólo de informador. No hay un órgano de verdad con responsabilidades
decisorias", se queja Morales.
Un proceso lleno de lagunas
A todo ello hay que sumar los problemas de
comunicación entre los gobiernos y que, en ocasiones, un cambio de cónsul puede suponer que se paralicen
todos los expedientes, como ha sucedido en Nigeria.
Mientras tanto, el día a día de las familias se
torna cada vez más difícil. "Para los padres biológicos el proyecto de
vida dura 9 meses, pero los padres adoptivos sabemos cuándo empezamos pero no
cuando acabamos. Te ponen tantas trabas que es desesperante y
muy difícil llevar un día a día. Te condiciona la vida porque se alarga mucho
en el tiempo y la vida de las familias en cuatro años puede dar un vuelco de
180 grados", declara Bolaño.
Al lado de esta mujer, cuya gran pasión es
convertirse en madre, se sienta Darío Alario, que ha pasado por el mismo
calvario. Saltos de país en país y cambios de las reglas del juego sobre
la marcha, en un proceso, que, a su juicio, "tiene muchas lagunas y es muy
arbitrario". "Esto es una agonía y estamos sufriendo muchísimo. Hasta
que no tenga a mi niño en el aeropuerto no me voy a quedar tranquilo", se
lamenta Alario.
Y prosigue con su letanía de quejas: "Hoy
estás arriba porque ha habido una reunión y todo ha sido positivo y mañana te
enteras de que las cosas no han salido bien. Parece que ya va a estar y te
pones las vacunas porque te vas a ir al país y, de pronto, te encuentras con que te lo han cerrado".
'En Haití, los niños de menos de 10 años se están
prostituyendo por un vaso de agua'
Susana Morales niega que la caída de las
adopciones internacionales se deba a una disminución de los niños adoptables:
"¿Alguien puede creer que hay menos padres que quieren adoptar que niños desamparados en el mundo? No es que haya
menos niños es que hay muy poca voluntad".
Además, critica que desde el primer mundo se
pongan exigencias difíciles de asumir para el Tercer Mundo: "El Convenio
de la Haya impone una normativa muy estricta en
materia de infancia en los países donde se hacen las adopciones y estos países
no tienen capacidad administrativa para llevarla a cabo. En algunos casos, se
colapsan como sucedió en Vietnam. No se le puede pedir a un país pobre que
monte un equipo legislativo y un sistema administrativo como el de Noruega, si
luego no le echas una mano. Todo es en búsqueda del bien del menor, pero al
final es el menor el que se queda en un orfanato, si tiene suerte, y si no,
estará en la calle, con un futuro muy incierto".
La directora de Familias de Colores recuerda el
caso de Haití, que tras el terremoto ha
hecho grandes esfuerzos para legalizar las adopciones y donde casi todos los
países europeos pueden adoptar, salvo España. "Allí las madres van con los
niños en los brazos a las puertas de los orfanatos y
no pueden cogerlos porque no tienen sitio. A los dos o tres días se los llevan
muertos. En Haití, los niños de menos de 10 años se están prostituyendo por un
vaso de agua". Morales pide una solución urgente porque "se está
condenando a los niños haitianos a la muerte" y porque "el hambre, la
sed y las mafias sexuales no esperan".
Enhorabuena a los autores del artículo:
Ana del Barrio (periodista)
Daniel Izeddin (Vídeo)


