En el mes de Mayo se abrió (tras 7 años paralizada) la inscripción para la adopción nacional en la Comunidad de Madrid.
La ilusión por poder acceder a la lista hizo que se renovase la esperanza de poder tener unos pequeñuelos a nuestro lado.
Realizamos la inscripción y ayer 1 de octubre recibimos la carta que nos indicaba que nuestro expediente estaba en la Comunidad de Madrid. Junto a la notificación se adjuntaba una carta que tras leerla me ha dejado un mal sabor de boca. Os resumo el contenido de forma muy concreta. Nosotros tenemos 44 años, y por tanto nuestras posibilidades se aproximan mucho a CERO.
Lógicamente tienen en cuenta el orden de inscripción, pero también tienen en cuenta la edad y a partir de los 40 años, las posibilidades son casi NULAS.
Para nuestro caso, únicamente en casos "muy concretos" y "especiales" será posible la adopción. Confío y cruzo los dedos pensando que un grupo de hermanos sea considerado como "caso especial" porque de lo contrario nuestras ilusiones para la adopción nacional se desvanecerán.
Tras leer la carta de nuevo se me plantean ciertas conjeturas:
- No hemos tenido la posibilidad de acceder a esa lista durante 7 largos años. Hace siete años nosotros teníamos menos de 40 años. Con esa edad hubiéramos tenido muchas más posibilidades.
- Las familias que son más jóvenes (menos edad) tienen más posibilidades, ¿no sería más adecuado facilitar un poco la adopción a las familias a las que se les agotan las posibilidades por edad?
Recibir la carta ha sido motivo de alegría, pero leerla ha sido una gran decepción.
En nuestro caso, y como todos los que seguís mi blog lo sabéis, llevamos bastante tiempo también en proceso de adopción internacional en mi querida Hungría. Tengo el presentimiento de que el momento está cerca (o por lo menos eso quiero pensar). Nuestras ilusiones por tanto están más cerca de Hungría que de España. Cruzo de nuevo los dedos y espero que mis hungaritos lleguen lo antes posible.
