Hoy es mi cumpleaños, y a pesar de ser un día importante, hubiera preferido borrarlo del calendario. Una persona muy querida ha subido al cielo de forma inesperada. Tu nieto/a no podrá conocerte en persona, pero nosotros nos encargaremos de que te conozca. Podemos decirle muchas cosas, lo mucho que te gustaban los viajes, tu generosidad, la forma como llorabas de risa, tu rica empanada, pero sobre todo le diremos que eras una de las personas más buenas de este mundo.
Seguro que ahora nos está mirando desde el cielo, animándonos a seguir adelante con este proyecto, deseando conocerte y que seas muy feliz.
Me hubiera gustado que ambos os hubierais conocido. Seguro que el cariño que habría surgido entre vosotros sería la envidia de muchos. Te tendría en palmitas y te mimaría como nadie. No habría juguete que no tuvieras y te llevaría a comer a tus sitios preferidos, dándote todo tipo de caprichos. Ten por seguro que aunque aún no estás con nosotros, ya hay alguien desde el cielo que vela por tí y que te cuidará siempre.

