Ha sido un proceso
con muchos altibajos. Momentos con exceso de burocracia, presión,
nervios, … de alegrías perfumadas, de tristezas difusas, de
dolorosas angustias, pero a pesar de ello seguimos al pie del cañón,
con esperanza, paciencia, fuerza y con mucho amor.
Estamos deseosos de
desplegar nuestro cariño incondicional. Tres años y tres días, y
seguiremos aguardando el tiempo que haga falta, porque os esperamos,
os queremos, y siempre, siempre estaréis a nuestro lado.