jueves, 7 de mayo de 2015

Un despertar diferente

Cuatro de la mañana, un sonido inesperado interrumpe mi profundo sueño. Una alarma próxima a mi vivienda me alerta de que algo está sucediendo. Me levanto, busco mis zapatillas, no las encuentro, casi me caigo, tropiezo... Doy la luz, no veo nada. Vuelvo a tropezar. El corazón se me dispara. Abro la puerta de la entrada y miro a mi entorno.
No se trata de una alarma, pero lo parecía. (Leer con tono irónico lo siguiente): un lindo autillo ha decidido entonar un melodioso cántico en la puerta de mi casa. ¡Qué suerte he tenido! He sido el elegido para que mi "autillo particular" atraiga a su pareja  casi desde mi propia oreja. ¡Qué bonito es el amor!


En fin, la naturaleza es así. Tengo mi propio National Geograophic (made in Spain), y gratis. Sin salir de casa, sin encender el televisor, sin mando a distancia,...,eso si, con mucho sueño.

Mira que yo me levanto temprano, pero a estas horas y por esta circunstancia, pues a uno no le hace mucha gracia.
Cuando me ha visto ha salido volando. Habrá dado la vuelta a la manzana a darse un garbeo y mostrar sus dones de Don Juan. Espero que pronto encuentre su media naranja y cambie de árbol, porque aunque ya se haya ido tengo metido en el tímpano su lindo mensaje.

¡Qué bonita la naturaleza!

2 comentarios:

  1. Buenos días, Roberto! A quien madruga...
    Ay pobre, qué bonito pero qué pronto, sí. Cuando he empezado a leer me he pensado que era una llamada importante... (deformación adoptiva)

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    1. Je, je. Ojalá me hubiera podido despertar a esas horas por esa llamada tan esperada. Pero tiempo al tiempo... Llegará cuando menos me lo espere (...y esperemos que sea pronto).

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