lunes, 22 de septiembre de 2014

Actualización de la Petición Hospital del Niño Jesús

Hace unos días colgué en el blog una entrada en la que se solicitaban firmas para evitar el cierre de la Unidad de Pediatría Social del Niño Jesús. La petición fue realizada por Cristina Hidalgo.Hoy he recibido por mail una actualización de dicha petición. Os transmito dicha información:



Parece que la campaña que pide que se continúe con el Servicio de Pediatría Social del Hospital del Niño Jesús está teniendo efecto.

Evitemos el cierre de la Unidad de Pediatría Social del Hospital Niño JesúsProfesionales del hospital Niño Jesús y de la Unidad nos han comunicado que ha habido reuniones extraordinarias para hablar sobre la continuidad del servicio de Pediatría Social. Y parece que la Dirección del hospital estaría cambiando su parecer mostrándose dispuesto a continuar el servicio. Pero los profesionales de la Unidad insisten: no sólo se trata de voluntad, sino que es necesario que se renueven las plazas de los profesionales que dan este servicio y los recursos necesarios para llevarlo a cabo. 

Por eso es importante que sigamos difundiendo la petición: así haremos ver al hospital y a la Consejería de Salud de que más de 100.000 personas esperamos un compromiso firme y público de continuar con la Unidad de Pediatría Social. Si se comprometen públicamente no podrán echarse atrás y deberán seguir habilitando este servicio de referencia de Pediatría Social en Madrid. Una unidad que, como sabes, es la referencia para atender a niños y niñas que necesitan de una “atención médica especial”: chicos con Síndrome de Down como mi hijo Jaime, niños o niñas víctimas de maltrato psicológico o de abuso sexual, casos de adopciones con complicaciones, etc.

Protejamos la atención médica adecuada de los que más lo necesitan. Comparte esta actualización o envía la petición a tu entorno hasta que tengamos un compromiso público del Hospital Niño Jesús. Porque igual que hoy mi hijo Jaime, en algún momento el hijo o hija de algún familiar o amigo podría necesitar de estos centros especializados.

Gracias por poner de tu parte para salvar la salud de los que más lo necesitan. 

Saludos;

Cristina

viernes, 19 de septiembre de 2014

Percentiles Infantiles

Algunos padres se preocupan, y con razón, de la evolución de su hijo cuando regresan del país de adopción, me refiero sobre todo al peso, la altura... En muchas ocasiones se hacen comparaciones con otros niños de su misma edad. Hay que tener en cuenta que estas comparaciones no son válidas siempre, ya que el desarrollo y las características de los niños varían sustancialmente dependiendo del país. Es decir, si se quieren utilizar percentiles, habrá que utilizarlos en referencia al país de origen, ya que si se comparan entre países diferentes el porcentaje de error suele ser alto.
Ignoro si existe alguna página internacional en este sentido a través de la cual se pueda acceder a percentiles propios de cada país (Si la conocéis, hacédmela llegar para posibles consultas). En España y para niños españoles si que existe una:
http://www.percentilesinfantiles.es/
Otra recomendación muy importante es que estas comparaciones no las toméis al pie de la letra. Es muy recomendable que habléis directamente con el pediatra del niño/a en cuestión.



domingo, 14 de septiembre de 2014

Empatía, la importancia del "estar con" del "sentir con"


Una buena amiga nos ha enviado un enlace muy interesante sobre la "Empatía". Quizá os suene esta palabra del "Curso de Formación".

¡Cuántas veces la pudimos oir! 
Se trata de un video muy cortito, pero que da mucho que pensar y que además está siendo utilizado en la actualidad en algunos cursos para las familias que están en proceso de adopción.
La página trae otras noticias de interés, todo un descubrimiento. Gracias Laura!!


http://www.upsocl.com/comunidad/el-poder-de-la-empatia-no-puedo-expresar-lo-importante-que-es-esto-por-favor-tomar-nota/

jueves, 11 de septiembre de 2014

IZAS, la princesa guisante.org

Hoy os muestro una página de internet que me han solicitado que la de a conocer.  Os transmito un breve resumen de su página y un enlace a la misma:


"El cáncer en la niñez es un drama, el cáncer cerebral más si cabe, pues los que sobrevivan tendrán que enfrentarse a duras secuelas, muchas de ellas permanente, la gliomatosis cerebri es peor todavía, no hay esperanza.

La asociación Izas, la princesa guisante, tiene el firme propósito de promover la investigación, de potenciar la donación de tejido para la misma, de informar a la comunidad médica, a las familias y a la sociedad de este cáncer de terribles consecuencias.

Por su rareza no ha sido nunca objeto de estudio, apenas hay literatura médica, ni siquiera se sabe el número de niños afectados".

El enlace es el siguiente:

http://izaslaprincesaguisante.org/

Unidad de Pediatría Social del Hospital Niño Jesús

He recibido vía mail una petición para evitar el cierre de la Unidad de Pediatría Social del Hospital Niño Jesús. Aún necesitan 22.000 firmas más. Os transmito la información y el enlace. Gracias por vuestra colaboración



  • Petición creada por
    Pozuelo de Alarcon, España
  •  
    Hay niños especiales que necesitan médicos especiales. Mi hijo Jaime es uno de ellos.
    Por eso, cuando me he enterado de que peligra la Unidad de Pediatría Social del Hospital Niño Jesús en Madrid, el centro de referencia en España, me he decidido a crear esta petición. Ahora pido tu ayuda y tu firma para salvarla.
    La pediatría social es una disciplina pediátrica que no solo se ocupa de la atención sanitaria, sino que también del contexto social que rodea al niño y su dimensión psicológica.
    La Unidad de Pediatría Social del Hospital Niño Jesús de Madrid fue pionera en España y hoy es el centro de referencia en Madrid y toda España para chicos que necesitan una “atención médica especial”: chicos con Síndrome de Down como mi hijo, pero también niños o niñas que han sido víctimas de maltrato psicológico o de abuso sexual.
    De cumplirse la amenaza de cierre que los profesionales de la Pediatría Social en Madrid temen, niños como mi hijo y otros tantos que lo requieren perderán esa atención médica. Porque los pediatras convencionales, pese a su buena preparación, no disponen del tiempo necesario para ofrecer la atención que estos niños necesitan ni cuentan con la estrecha colaboración diaria de trabajadores sociales.
    Tenemos que evitar que, tras más de 20 años de actividad y atención, esta Unidad de Pediatría Social de referencia se cierre por criterios puramente económicosVivimos en un momento de problemática social, donde a menudo los que más sufren son los más pequeños y en el que la demanda de atención médica por este tipo de patologías aumenta cada día... ¿Cómo van a cerrar ahora el centro de referencia que atiende estos casos de forma específica?
    Ayúdame a evitarlo. Porque igual que hoy mi hijo Jaime, en algún momento el hijo o hija de algún familiar o amigo podría necesitar de estos centros especializados. 
    https://www.change.org/p/consejer%C3%ADa-de-sanidad-de-madrid-evitemos-el-cierre-de-la-unidad-de-pediatr%C3%ADa-social-del-hospital-ni%C3%B1o-jes%C3%BAs?alert_id=nbuTcbxjjY_nzzWjxdI4H4J8qvIBQyASM1nxM%2FDQIqV012diNMzsNY%3D&utm_campaign=137885&utm_medium=email&utm_source=action_alert

    ¡ Especial Budapest ! (Tercera Parte)

    Llegamos a la tercera y última parte del viaje_


    En Budapest hay un especial sentimiento hacia los animales, concretamente hacia los perros, o esa es la percepción que tuve durante mi estancia. Por las mañanas temprano se reunen cerca de los parques para dar sus paseos y es muy normal encontrarte con grupos de amigos. Hasta aquí esto podría extenderse a múltiples localidades ¿no? En nuestros paseos diarios pudimos comprobar que hay muchas esculturas dedicadas a ellos, o en las cuáles al menos son cómplices de las mismas. Algunas son realmente enternecedoras.

    No pudimos llevarnos a nuestro querido "Cooper", pero nos acordábamos constantemente de él. Forma parte de nuestra familia, y aunque no estuvimos muchos días, lo echábamos de menos. 
    Con respecto a la limpieza hay que destacar que es una de las ciudades más limpias que hemos conocido. No sólo a lo que se refiere a los animales, sino también al resto. Pudimos ver que existen más tipos de contenedores que en España, aunque su tamaño es más reducido. ¡Chapó por Hungría!
    Isla Margarita en Budapest

    Una visita que no os podéis perder es "la Isla Margarita".
    (Margit-sziget). Se trata de una isla situada en el Danubio, entre Buda y Pest. A pesar de tener una dimensión pequeña (no llega al kilómetro cuadrado), posee una amplia variedad de actividades y zonas que visitar. 
    La isla recibe este nombre por la hija del rey Béla IV, que mandó levantar un convento en el siglo XIII, donde vivió 20 años.. Las ruinas de este convento son una de las atracciones de la isla. Están cerca de la torre del agua protegida por la Unesco como patrimonio cultural.


    Por lo que pudimos ver está enfocada al deporte y la cultura principalmente. Accedimos a través del Puente Margarita. No pueden acceder vehículos, salvo bicicletas. Toda la isla está rodeada por un carril deportivo para personas aficionadas al jogging, patinaje,bici, etc. Mires por donde mires los árboles y las flores inundan el espacio. Es un gran pulmón de oxígenos en medio del Danubio.
    Casi en la entrada está la "Fuente de la Música", se trata de una fuente en la que durante el periodo de primavera, pero sobre todo en verano se realizan funciones periódicas cada media hora de música, sonido y agua. Diferentes chorros de agua acompasados por la música y las luces hacen que la gente se reuna entorno a ella para disfrutar de un momento relajante. Tuvimos la oportunidad de gozar de uno de esos momentos. Muy recomendable.

    La isla da mucho de sí, parece que es pequeña, pero posee un teatro con funciones al aire libre, restaurante, iglesia (pequeñita, como de cuento, y con mucho encanto), piscinas, campo de football, pequeños puestos de comida rápida (a los que acudimos para degustar una vez más la comida húngara), fuentes, esculturas... Vamos, que parece mucho más grande de lo que realmente es. Una vez más pudimos comprobar que es uno de los lugares predilectos por la población para ir de paseo con sus mascotas. Muchos también van de picnic. Se les ve con sus neverass, manteles, leyendo, practicando yoga, jugando en familia... Un lugar para el disfrute y desconexión muy cerquita de sus viviendas.

    Ah! Casi se me olvidaba contároslo... Posee también un zoo. Es pequeñito, pero está muy bien distribuido (ciervos, gacelas, nutrias, águilas, conejos...) Los pequeños se acercaban a las vallas del recinto para observar a los animales, y claro nosotros no pudimos desbordar la imaginación pensando en que cuando lleguen nuestros peques a casa también los llevaremos a  verlos al Zoo de Madrid. 
    Es impresionante ver la cara que ponen los niños cuando ven a los animales. Se les ilumina la cara cada vez que un cervatillo se cruza en su camino. ¡Qué ganas de tener a nuestros pequeños!



    Nuestro último día lo dedicamos a visitar el Mercado Central y a realizar las compras. Ya lo habíamos visitado días atrás, pero decidimos hacer de nuevo la visita para realizar las compras del último día. Se trata del mercado más grande de Budapest. Se construyó a finales del XIX, aunque se restauró en 1991. Su fisionomía, muy parecida a las estaciones de tren, la hace muy peculiar. Lo primero que llama la atención es la gran cantidad de afluencia. Estaba lleno, e incluso te costaba pasar en determinadas ocasiones para poder ver la mercancía de los puestos. 

    La planta que está a pie de calle está dedicada principalmente al consumo de frutas, verduras, condimentos, carne y alguna panadería -pastelería (frente a la cual se me caía la baba de los fabulosos pasteles y tartas que mostraba).  Es impresionante cómo colocan los productos. Entran por los ojos. Incluso hay botes de conserva que decoran a modo de caras, sonrisas, figuritas..., en fin, de lo más peculiar.

    A pesar de que los puestos están pegados unos a otros, si comparáis poder observar alguna diferencia de precios. Si algo es típico de
    Budapest y de su cocina es la famosa paprika. Un tipo de pimentón que se puede encontrar en diferentes formatos: sin moler, molido, o incluso concentrado; y en dos tipos de variedades: picante y dulce. Obviamente, y como habéis podido comprobar en entradas anteriores dedicadas a la cocina húngara, compramos varios envases. El concentrado de tomate también es algo que utiliza mucho en la cocina húngara, así que también la incluimos en la cesta de la compra.
    Otros productos que también son muy típicos son el foie, y entre los embutidos hay una especie de salchichón/salami muy famoso. El que nos recomendaron era de la marca Pick. Compramos el normal, aunque luego presenta un montón de variedades, con sabor a ajo, ahumado, con pimentón picante...etc.
    También son muy típicas las salchichas, pero claro, no era plan de llevarnos salchicas frescas en el avión, aunque si hubiera podido.... (desde luego tenían una pinta estupenda)
    La planta superior del mercado está dedicada a productos textiles (camisetas, trajes, vestidos, manteles), marroquinería (bolsos, carteras,...), cerámica, juguetes de madera, y algo sorprendente (restaurantes típicos con comida húngara típica).

    Cómo no olvidarse del famoso Tokaji, uno de los vinos más famosos de Hungría. Hay muchos tipos y además se clasifican por "puttonyos". Si se llama así no me he confundido. Corresponde a la graduación y nivel de azúcar, dulcura que tiene ese vino, y obviamente cuantos más puttonyos el precio también aumenta. Al igual que en los productos frescos, preparan escaparates muy llamativos con este tipo de producto.
    Durante nuestra estancia en Budapest probamos muchos platos húngaros. Nuestra intenció era intentar comprender el tipo de cocina, poder practicar para que cuando nuestros pequeños lleguen a España ciertas comidas les resultaran familiares. Me gustaría destacar dos postres que me fascinaron y de los que no he hablado aún y de los que más tarde más temprano tendré que practicar a hacer, los denominados kürtőskalács o kürtős kalács, y la tarta Dobo. De la tarta no llegué a hacer foto. Creo que me la comí antes de que pudiera pensar en sacarle una foto (es de lo mejor que he probado en mi vida). Prometo hacerla en casa y mostraros los resultados. En cuanto al primero: kürtőskalács, es también un pastel húngaro. Se cocina sobre un cilindro unido a un pincho que se pone sobre un fuego abierto. En las últimas décadas, es popular cocinarlo en hornos especiales de gas o de electricidad. 
    Se le puede añadir canela, azúcar, coco, cacao, almendras... (te dan a elegir cuando los pides). Como podéis comprobar en la foto, hicimos buenas migas con el dependiente. Hay que reconocer que además de simpático nos preparó unos kürtőskalács que estaban buenísimos.

    Durante estas tres entradas he intentado mostraros al menos una pequeña parte de lo que es Budapest, pero hay que sentirlo en vivo y en directo para que realmente podáis sentir lo que nosotros hemos sentido.
    Hemos vuelto con un gran recuerdo. Budapest, es una ciudad maravillosa. Si tenéis oportunidad visitadla, merece la pena. Espero que os haya gustado al menos la mitad de lo que ha gustado a nosotros. Con eso me conformo.

    miércoles, 10 de septiembre de 2014

    Ponerse en lugar del otro



    Hoy he recibido un enlace de una buena amiga. Se trata de un artículo y un vídeo sobre adopción del que os quiero hacer partícipes.

    Cuando lo he visto me he quedado acongojado, es un vídeo duro que aconsejo que veáis tranquilos en casa. No es algo que podamos ver a trozos, o en medio de la calle. Es un vídeo para reflexionar y pensar.
    Situaciones como las que aparecen en el vídeo pueden darse, no es algo que esté por encima de la realidad. 

    Recuerdo que durante el curso de formación más de una vez nos comentaron que para poder entender a los niños adoptados hay que ponerse en el lugar del otro. De esta forma muchas cosas cobran sentido. ¡Cuánta razón tienen!

    Os pongo el texto y el enlace:

    "Muchos padres en potencia piensan en la adopción (o acogida) como una alternativa a tener hijos. Y aunque es una forma muy bonita de ayudar y de formar una familia, hay que pararse a pensar en que en muchos casos la adopción no es fácil para los pequeños y por tanto para los padres. El padre que adopta debe saber que no está comprando un producto que devolver si sale defectuoso. Es padre igual que un padre biológico y debe pensar y sentir como tal.

    Un niño que ha sido retirado de su familia no ha pasado por una buena experiencia, quizá tú nunca hayas pasado una experiencia tan mala en toda tu vida como la de uno de estos pequeños. Por eso tienen que sentirse queridos, donde el amor forma parte de un proceso que refuerce los lazos de confianza que perdieron.

    Este corto trata sobre los sentimientos de una joven arrebatada de su vivienda y depositada de casa en casa de adopción.

    Sería imposible comprender plenamente la vida y las emociones de un niño, pero esta corto retrata de forma muy poética, los sentimientos de ira, tristeza y esperanza.

    http://lavozdelmuro.net/la-adopcion-no-es-facil-para-los-pequenos-todos-los-que-adopten-deberian-ver-esto/

    ¡ Especial Budapest ! (Segunda Parte)

    Ya estoy aquí, de nuevo para mostraros la segunda parte del viaje:



    En Budapest muchos objetos que en principio podrían pasar desapercibidos gozaban de nuestra más sincera admiración. Os pongo dos ejemplos muy sencillos. Los buzones de correos, que en España son de color amarillo, en Budapest tienen su estilo y carácter propio, son estilizados ,  están elevados del suelo y son de color rojo.
    Las tapas de las alcantarillas están muy decoradas, con motivos florales y geométricos.
    Dos elementos comunes que están diseñados con mucho gusto. ¿A que no os lo habíais planteado? A medida que pasaban los días comprobamos que definitivamente Budapest se había convertido en una de las ciudades más maravillosas que habíamos conocido.

    Las noches son especialmente atractivas, las calles están llenas de gente que vive y disfruta de la vida nocturna. Las terrazas están llenas. Nosotros no somos mucho de salir por la noche, pero en esta ocasión he de reconoceros que disfrutar de un buen helado o de una "copichuela" sentados en una terracita, tenía mucho encanto.


    Los 10 mejores ruin pubs de Budapest
    Además en Budapest existen los denominados "Ruin Bars". Se trata de locales ubicados en edificios con más de 100 años que han sido reaprovechados para la hostelería (bares, pubs). Los dueños pagan un precio más que simbólico para "rehabilitarlos" y ponerlos en funcionamiento. Lo más llamativo de estos "Ruin Bars" son la decoración que poseen. Te puedes encontrar con sofás de lo más "yeyé", muebles antiguos, parte de un automóvil,bañeras, sillas colgadas en en la pared, mesas en el techo, una lavadora, estatuas vanguardistas, cuadros enigmáticos, etc. Son una sorpresa continua para todo aquel que no sepa muy bien dónde se ha metido. Algunos de los más conocidos son: Szimpla Kert, Instant, Púder, Fogas Haz, Csendes, etc, pero hay muchos más.

    Estos establecimientos van más allá del concepto de pub/bar, se convierten en un espacio cultural y social donde el arte, la diversión y el ocio se mezclan. Hay que tener en cuenta que Budapest es una ciudad muy cosmopolita y que es una ciudad universitaria. Quizá esto tenga mucho que ver en el ambiente tan alegre y extrovertido.

    También existen los Ice-Bar. Se trata de locales/pubs en los que la temperatura ronda los -20º C. Para poder soportar temperatura te proporcionan un abrigo. En algunos, en la entrada te da la bienvenida un personaje vestido de esquimal o de pingüino. Muy peculiar, pero sinceramente, estoy acostumbrado o otro tipo de locales con temperaturas un poquito más agradables.

    Una de las joyas de Budapest es claramente nuestro querido Danubio que limita la zona de Buda y Pest. Los numerosos puentes que enlazan ambas zonas se iluminan de noche mostrando un panorama fantástico. El más conocido es el "Puente de las Cadenas". Se trata de un puente en el que los cables principales han sido sustituidos por eslabones rígidos. Sus extremos están custodiados por dos leones a cada lado. 

    Existen muchas leyendas en relación a este puente (desde que se construyó un túnel para colocar el puente en días de lluvia y que así no se estropease, hasta que el arquitecto que lo diseñó saltó del puente al ver que su obra no era perfecta al descubrir que a los leones les faltaba la lengua...). 
    Como veis existen leyendas para todos los gustos.


    En ambas orillas del Danubio existen barcos en los que poder disfrutar de un paseo tranquilo o no tan tranquilo. La oferta es amplia (con cena, con copas, con discoteca, o simplemente un paseo). La panorámica varía mucho si el recorrido se realiza por el día o por la noche, ya que los edificios iluminados se reflejan en el agua. Ver el Castillo, o el Parlamento iluminado por la noche no tiene precio. Ya os comenté que nosotros compramos un billete de autobús que nos incluía también paseos en barco ilimitados durante dos días, de manera que pudimos disfrutar de esta panorámica tanto de día como de noche. Eso sí, por la noche si estáis en cubierta llevaros algo de abrigo porque la temperatura desciende.

    El deleite del Danubio no sólo radica en estos paseos en barco. Nosotros realizamos varios paseos por la orilla descubriendo rincones cuanto menos singulares. 

    En una de esas zonas hay una escultura que la gente llama "la princesita" o "el duende de Budapest". Es una estatua sentada sobre la baradilla que separa el Danubio de la orilla de Pest, junto a la vía del tranvía. Está realizada en bronce y a escala real. Se trata de la hija del autor (Laszlo Marton), que decidió representar a su hija con un disfraz. Es relativamente reciente, ya que se colocó en la década de 1990.

     Otra de las zonas con la que disfrutamos fue el Parlamento. Es un edificio con carácter propio, simétrico, elegante y majestuoso. Puede visitarse, aunque recomiendo que se realice la reserva con cierta antelación ya que es uno de los edificios más solicitados por los turistas.
    El ala norte alberga la oficina del Primer Ministro, mientras el ala sur las del Presidente de la República. Además desde el año 2000 se pueden admirar en él las joyas de coronación de Hungría (la corona, el cetro, el obre y la espalda de estillo renacentista).

    Delante del Parlamento, a orillas del Danubio hay un monumento dedicado a los judíos. Muchos fueron sacados del gueto y ejecutados en esta zona durante la II Guerra Mundial. Según dicen, antes de ejecutarles se descalzaban y posteriormente eran lanzados al río. Los zapatos eran un bien preciado por lo que se reaprovechaban. Este monumento se realizó en 2005 por Gyula Pauer y Can Togay.  Toda una simbología que da mucho qué pensar en el ser humano.


    Y mañana la tercera y última entrega...

    martes, 9 de septiembre de 2014

    ¡ Especial Budapest ! (Primera Parte)

    Por fin he podido terminar esta entrañable entrada. Corresponde al viaje a Budapest que hemos realizado este verano y que tanto ansiábamos. He tenido que dividirlo en tres partes porque con las fotografías ocupaba bastante espacio y su lectura se ralentizaba bastante. Espero que disfrutéis tanto como nosotros. Ahí va:

    La ilusión por ser padres, y la esperanza de que este hecho se produzca lo antes posible ha sido probablemente una de las causas por las que este año hemos decidido irnos de vacaciones unos días a Hungría. Saber que nuestros futuros niños han nacido en este país, la curiosidad por conocer sus costumbres, su gente, su forma de vivir ha pesado mucho a la hora de tomar esta decisión.
    Ya os adelanto que Budapest es una ciudad con mucho encanto. Probablemente cuanto tengamos que ir a recoger a nuestros niños la realidad sea bien diferente, ya que nosotros estuvimos en la capital, y lo más seguro es que cuando tengamos que realizar el viaje tengamos que dirigirnos a algún pueblecito donde la situación y la forma de vida sea diferente. También hay que reconocer que nosotros hemos ido de vacaciones con todo hecho, sin preocupaciones, mientras que la próxima vez tendremos que ocuparnos de dos pequeñuelos. Teniendo en cuenta esta consideración quiero haceros partícipes del viaje comentándoos algunas visitas, curiosidades y consejos que os pueden venir bien si os decidís por viajar a Budapest (que espero que sí)
    Lo primero de todo fue buscar el viaje. Nosotros decidimos hacerlo por internet. Vimos los horarios de los aviones y era un poco lamentable que para ir a Budapest tuviéramos que hacer escalas, de manera que en lugar de buscar en compañías aéreas habituales buscamos en la página de "Wizz". Se trata de una compañía húngara que ofrece vuelos diarios entre Madrid y Budapest, sin escalas. El horario de vuelos es restringido, pero al menos no hay que hacer escalas, y los precios son asequibles.
    En cuanto a los hoteles, barajamos la posibilidad de buscar el hotel en otras páginas de internet, pero, comparando, vimos que salía mejor hacer la reserva del hotel desde la misma página en la que habíamos reservado el vuelo. Hay una amplia variedad de hoteles, y los precios son bastante económicos. Para que os hagáis una idea, por unos 300 euros podéis alojaros en un buen hotel durante una semana. Luego dependerá de la ubicación, de si queréis incluir el desayuno, etc, pero en general tienen módicos precios.
    Nosotros nos decantamos por unos apartamentos de la cadena Marriott (Millennium Court) en la Piarista utca. (Utca significa calle). Es una opción a tener en cuenta si viajáis con niños pequeños ya que disponer de una cocina totalmente equipada puede salvar la preparación de las comidas de los pequeños. No fue nuestro caso. Lo elegimos por casualidad. 
    En cuanto al traslado del aeropuerto al hotel había varias opciones. Nosotros contratamos un transfer desde Madrid. Nos fueron a recoger al aeropuerto (ya sabéis, el típico señor que lleva el cartelito con tu nombre). Ahí fue la primera vez que utilizamos nuestro "amplio vocabulario húngaro", - Szia (jejejeje). Respecto a los precios rondan los 20 euros el trayecto para dos personas.
    El hotel era pequeño, pero muy limpio, cómodo, habitaciones espaciosas, amplia variedad de servicios, y muy bien ubicado. No había ruidos, y sin embargo estábamos junto a Vaci Utca, que es una de las calles más comerciales.
    A partir de aquí decidimos organizar para los días posteriores una planificación de lugares a visitar. Pedimos un plano en la recepción del hotel y nos pusimos manos a la obra. A continuación os muestro algunos de lugares más interesantes:


    Sinagoga de la Calle DohánySe trata de una de las sinagogas más grandes de Europa. Fue construida a mediados del siglo XIX.
    Durante la Segunda Guerra Mundial miles de judíos húngaros fueron asesinados (400.000). Este recinto fue bombardeado y convertido en base de la radio alemana nazi. Fue restaurada en la década de 1990.
    Junto a la sinagoga hay varios edificios anexos como el Museo Judío, el Templo de los héroes (que se utiliza para actos religiosos, pero con una capacidad para unas 250 personas), el Cementerio judío, y el Parque Memorial.
    Me llamó la atención éste último. Se trata de una zona ajardinada realizada en memoria de todos aquellos que perdieron su vida, pero no únicamente de judíos, puesto que también se hace alusión a todos aquellos que perdieron su vida por ayudar a escapar a los judíos, del régimen nazi. El principal símbolo de este Memorial es un sauce llorón realizado con metal, y en sus hojas están escritos los nombres de las personas que perdieron la vida. Su construcción se produjo en parte por la donación que Tony Curtis hizo para la causa.
    Otra aspecto curioso que me llamó la atención fue que en el patio de entrada a la sinagoga vimos varios montones de piedras apiladas. Posteriormente durante la visita nos indicaron que si bien cuando se realizan ofrendas las flores se marchitan, muchos judíos traen piedras porque de esta forma perduran.



    Castillo de Vajdahunyad en el parque de Városliget 

    Es una de las zonas más entrañables de Budapest. El castillo se realizó para una Exposición a finales del siglo XIX (en madera y cartón), pero fue tan aclamado que decidieron reconstruirlo con piedra y ladrillo. Tiene una mezcla de estilos artísticos y está realizado a imagen de otro castillo que existe en Rumanía.





    La sensación que me dio cuando lo vi fue la de trasladarme a otra época, a una historia de cuento. Realmente bonito. En su interior hay varios museos y algunos puestos de comida rápida. Nosotros comimos una especie de pretzel salado con queso (un tentempié para el resto de la jornada antes de comer).
    Junto al castillo hay un gran lago donde poder disfrutar de actividades como esquí acuático, navegar con barcas... En invierno este lago se deseca en parte para convertirlo en una inmensa pista de hielo.

    Dentro del parque hay una estatua denominada "El Anónimo". Se trata de una estatua en bronce dedicada a un cronista del siglo XII, admirado porque realizó un libro donde narró la historia de los primeros húngaros. La leyenda (según nos contaron) dice que si tocas el lápiz con el que escribió tendrás suerte. Dicho y hecho, nos dirigimos a la estatua y lo tocamos pensando en que nuestra asignación se lleve a cabo lo antes posible y podamos tener a nuestros peques en casa. También lo hicimos para todos aquellos que conocemos, para que su espera sea más corta.

    El parque es inmenso (más de 120 hectáreas). Un lugar idóneo para pasear, pintar, leer o incluso realizar un picnic campestre.
    Muy cerquita del parque están también el zoológico de Budapest, el Jardín Botánico y el parque de atracciones de Vidám. Nosotros no los visitamos, nos decidimos por acercarnos a los baños termales Széchenyi.
    Hungría obtuvo el título de "Ciudad de los Balnearios" en 1934 debido a la gran cantidad de manantiales que posee. Aprovechando esta cualidad, se construyeron varios baños termales. Hay algunos muy conocidos como Gellert, Rudas o los Széchenyi. No íbamos preparados, así que lo único que hicimos fue informarnos de los horarios y precios para realizar una visita en días posteriores.


    Sin duda alguna, la plaza más importante de Budapest, no solo por su tamaño sino por su contenido es la Plaza de los Héroes. Se construyó a finales del XIX, principios del XX. En ambos lados de la enorme plaza están el Museo de Bellas Artes y la Galería de Artes (con una cafetería abierta al exterior). Una columna coronada por la estatua del arcángel San Gabriel destaca en altura frente al conjunto escultórico. Y dos estructuras semicirculares en la cabecera muestran las estatuas de los jefes de las siete tribus magiares y catorce reyes.


    La plaza de los héroes conecta directamente con la famosa Avenida Andrassy. Se trata de un enorme boulevar flanqueado por grandes edificios y palacios de estilos muy variados.

    Nosotros la recorrimos entera ida y vuelta desde nuestro hotel (es un poco palizón, pero merece la pena. Sobre todo cuando haces paradas intermedias para tomar un tentempié (granizado con nata y una porción de tarta).

    Además la calle Andrassy posee en determinadas zonas algunas de las boutiques más importantes: Louis Vouitton, Gucci ...

    Otros de los edificios con los que nos podemos encontrar son: Museo de la Casa del Terror o la espectacular Ópera.
    Hice dos fotos de la fachada, del cuerpo superior y del inferior (en una sola foto no quedaba recogida tanta belleza). Si la fachada es majestuosa, el interior es espectacular, y se puede visitar .

    Durante nuestras caminatas por Andrassy Utca no parábamos de mirar a uno y otro lado cada casa, cada ricón... (Cualquiera que nos viera no se que pensaría). Además, como ya os he comentado hacíamos pequeñas paradas para tomar o comer algo. En algunas de estas paradas nos trasladábamos a las calles transversales o paralelas, y uno de los días nos encontramos con algo muy especial para nosotros: "la Embajada de España en Hungría" (Eötvös u. 11/B). Digo especial, porque a los dos se nos pasó por la cabeza que este sería uno de los sitios por los que tendríamos que pasar cuando vayamos a recoger a nuestros niños. Nos hizo mucha ilusión que el destino nos llevara justo a esta calle.


    El edificio religioso más grande Budapest es la Basílica de San Esteban. Esta basílica se realizó entre finales del siglo XVIII y principios del XIX. Su nombre hace referencia al primer rey Hungría, Esteban I.

    Junto con el Parlamento son los dos edificios más altos de Budapest. Puede albergar a más de 8.500 personas. Durante primavera y verano se puede acceder a una de las torres. Desde allí las vistas son impresionantes. La plaza que hay junto a la fachada principal siempre está llena de gente, y rodeado de bares y restaurantes.

    Nosotros pasamos por esta zona varias veces, y observamos que en un lateral de la plaza siempre había un montón de gente haciendo fila para poder acceder a un local. Uno de los días nos paramos y pudimos comprobar que se trataba de una heladería. Así que decidimos entrar. Se trata de una heladería familiar. Los helados son buenos, pero lo que realmente llama la atención y es original resulta ser cómo decoran los helados. Te los dan con forma de flor combinando los colores de los sabores que hayas pedido.

    Los precios rondan los 1200 HUF, es decir unos 2 euros aproximadamente.
    Con respecto al precio de los productos he de comentaros que no se me hizo caro nada de lo que consumimos en nuestra estancia en Budapest. Tanto el hotel como los productos de alimentación, restaurantes son bastante asequibles y como mucho tienen los mismos precios que en España.
    Durante los días que estuvimos en Budapest el tiempo fue variando, de manera que mientras que los dos primeros días tuvimos un sol radiante, el resto nos chispeaba de forma discontínua, cosa que por un lado agradecimos por las grandes caminatas que nos dábamos, pero por otro lado, en determinados momentos de nuestras planificadas rutas, nos obligaba a realizar algunas paradas que no teníamos previstas.
    El primer día de estas intermitentes lloviznas pensamos en adquirir un ticket de autobús para realizar una ruta por Budapest. Había varias empresas de este tipo. Compras el ticket que es válido para dos días y puedes subir y bajar en cualquier momento. El billete incluye también paseos en barco por el Danubio.

    La empresa de autobuses se llama Hop on Hop off. Cuando vas por la calle te encuentras a gente repartiendo publicidad de esta y otras empresas, así que no tienes pérdida para poder comprar el ticket. Nosotros lo compramos en la recepción del hotel por mayor comodidad.


    Decidimos utilizar el autobús para trasladarnos a la zona más alejada que queríamos visitar, La Ciudadela y la zona correspondiente al Castillo. Ambas visitas se encuentran en Buda, en la otra orilla del Danubio, y como el tiempo era variable, de esta forma nos ahorrábamos caminar con lluvia hasta aquella zona.


    En nuestro trayecto hacia la zona de Buda pasamos por el Kilómetro Cero, la Estatua de Sisi, el funicular (que te sube hacia la zona del Castillo por el módico precio de unos 2 euros y que te ahorra el enorme desnivel en altura), el Mirador de St. Gellért, etc. St. Gellért fue un obispo que murió mártir según cuenta la leyenda lanzado desde el monte dentro de un barril hacia el Danubio.

    Parece ser que el lugar donde está ubicado el mirador es la zona desde donde los paganos le lanzaron. Nosotros lo vimos desde el autobús, pero días más tarde volvimos para verlo, esta vez en una ruta a pie.
    El recorrido es un poco tortuoso, ya que tienes que subir al monte por un camino de escaleras y rampas que resulta ligeramente agotador. Pero una vez que llegas al destino merece la pena. Posee unas columnas que imitan un templo clásico, una estatua de St. Gellért y una cascada.

    La CiudadelaSe trata de una fortaleza de mediados del XIX situada en el monte Gellért, que se decidió mantener y que posee uno de los miradores más impresionantes de todo Budapest. Posee varios restaurantes y un museo. Junto a ella está la Estatua de la Libertad.


    Desde ahí nos dirigimos a la zona del Castillo. Esta zona fue de las que te dejan huella. Imaginaros que vais paseando en una zona montañosa entre unas callecitas más o menos estrechas y de pronto os encontráis con una iglesia como la veis en la foto. No os lo esperáis por nada del mundo. Se trata de la Iglesia de San Matías. También recibe el nombre de Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción del Castillo de Buda).


    Tanto la forma como la estructura de la Iglesia te trasladan a otra época. El interior es espectacular con una gran gama de colores favorecido por la luz que traspasa las vidrieras en contraste con las pinturas al fresco. No se trata de una Iglesia con gran riqueza ornamental. La riqueza básica radica en la pintura. No hay rincón que no esté pintado y la sensación es de plenitud sin olvidar que es un lugar de oración.


    La decoración está muy cuidada con tonos pasteles que invitan a la paz, quietud... te da sensación de tranquilidad. No hay que olvidar que se trata de un lugar de culto y oración.
    En la planta superior de la iglesia hay una zona dedicada a museo.

    Fue construida entre los siglos XIII y XV, aunque durante el siglo XIX sufrió una gran reconstrucción que ha sido la que la ha dado el estilo neogótico tan característico.

    En esta iglesia se han llevado a cabo bodas y coronaciones reales como es el caso de Carlos IV en 1916.
    Además, periodicamente se celebran conciertos de órgano y música clásica aprovechando su buena acústica.

    El distrito del Castillo que era donde nos encontrábamos albergaba también una enorme variedad de edificios: Museo de Historia militar, El laberinto, Museo del Espía, Palacio Real, Fuente de Matías, Museo de Historia de Budapest, Galería Nacional, etc. Pero sin duda alguna, lo que más nos gustó fue el Bastión de los Pescadores.
    Es un gran mirador, con una estructura mezcla de fortaleza/casa de cuento (desde mi punto de vista), que se construyó a finales del XIX y principios del XX. Es extraño, ya que da la sensación de ser más antiguo por las formas (neo-románico). Su nombre se debe a que durante la Edad Media, la parte de la muralla que se hallaba en esta zona fue defendida por el gremio de los pescadores. Posee siete torres que hacen referencia a las siete tribus magiares que conquistaron el país.

    Desde esta zona hay una maravillosa panorámica de Pest. Cuenta con un restaurante con cristalera que hace de mirador, y en torno a él varias zonas donde comer, comprar suvenirs, etc.
    Francamente, fue una de las zonas que más me gustó de todo lo que vimos. Muy recomendable, aunque también muy turístico.


    Por cierto, otro aspecto que no os he comentado es que si vais a realizar visitas hay que tener en cuenta que para acceder a la mayor parte de los baños hay que pagar por ello. El precio puede oscilar entre 100 y 300 HUF (0,30-1 euro aproximadamente).
    Otra cosa más, si tenéis que comprar agua, acordaros que la botellas con el tapón rosa son las que corresponden al agua mineral sin gas, de lo contrario os llevaréis una gran sorpresa.

    Como veis, el viaje a pesar de ser corto en días, nos dio para mucho. Nuestras jornadas turísticas comenzaban muy temprano (en torno a las 8:30 de la mañana), y regresábamos casi de noche, así que tras estas idas y venidas, y largos paseos, nos daba tiempo a conocer muchísimos recovecos, calles, y edificios singulares.



    Bueno, pues hasta aquí la primera parte del viaje. Mañana colgaré en el blog la segunda.