martes, 9 de septiembre de 2014

¡ Especial Budapest ! (Primera Parte)

Por fin he podido terminar esta entrañable entrada. Corresponde al viaje a Budapest que hemos realizado este verano y que tanto ansiábamos. He tenido que dividirlo en tres partes porque con las fotografías ocupaba bastante espacio y su lectura se ralentizaba bastante. Espero que disfrutéis tanto como nosotros. Ahí va:

La ilusión por ser padres, y la esperanza de que este hecho se produzca lo antes posible ha sido probablemente una de las causas por las que este año hemos decidido irnos de vacaciones unos días a Hungría. Saber que nuestros futuros niños han nacido en este país, la curiosidad por conocer sus costumbres, su gente, su forma de vivir ha pesado mucho a la hora de tomar esta decisión.
Ya os adelanto que Budapest es una ciudad con mucho encanto. Probablemente cuanto tengamos que ir a recoger a nuestros niños la realidad sea bien diferente, ya que nosotros estuvimos en la capital, y lo más seguro es que cuando tengamos que realizar el viaje tengamos que dirigirnos a algún pueblecito donde la situación y la forma de vida sea diferente. También hay que reconocer que nosotros hemos ido de vacaciones con todo hecho, sin preocupaciones, mientras que la próxima vez tendremos que ocuparnos de dos pequeñuelos. Teniendo en cuenta esta consideración quiero haceros partícipes del viaje comentándoos algunas visitas, curiosidades y consejos que os pueden venir bien si os decidís por viajar a Budapest (que espero que sí)
Lo primero de todo fue buscar el viaje. Nosotros decidimos hacerlo por internet. Vimos los horarios de los aviones y era un poco lamentable que para ir a Budapest tuviéramos que hacer escalas, de manera que en lugar de buscar en compañías aéreas habituales buscamos en la página de "Wizz". Se trata de una compañía húngara que ofrece vuelos diarios entre Madrid y Budapest, sin escalas. El horario de vuelos es restringido, pero al menos no hay que hacer escalas, y los precios son asequibles.
En cuanto a los hoteles, barajamos la posibilidad de buscar el hotel en otras páginas de internet, pero, comparando, vimos que salía mejor hacer la reserva del hotel desde la misma página en la que habíamos reservado el vuelo. Hay una amplia variedad de hoteles, y los precios son bastante económicos. Para que os hagáis una idea, por unos 300 euros podéis alojaros en un buen hotel durante una semana. Luego dependerá de la ubicación, de si queréis incluir el desayuno, etc, pero en general tienen módicos precios.
Nosotros nos decantamos por unos apartamentos de la cadena Marriott (Millennium Court) en la Piarista utca. (Utca significa calle). Es una opción a tener en cuenta si viajáis con niños pequeños ya que disponer de una cocina totalmente equipada puede salvar la preparación de las comidas de los pequeños. No fue nuestro caso. Lo elegimos por casualidad. 
En cuanto al traslado del aeropuerto al hotel había varias opciones. Nosotros contratamos un transfer desde Madrid. Nos fueron a recoger al aeropuerto (ya sabéis, el típico señor que lleva el cartelito con tu nombre). Ahí fue la primera vez que utilizamos nuestro "amplio vocabulario húngaro", - Szia (jejejeje). Respecto a los precios rondan los 20 euros el trayecto para dos personas.
El hotel era pequeño, pero muy limpio, cómodo, habitaciones espaciosas, amplia variedad de servicios, y muy bien ubicado. No había ruidos, y sin embargo estábamos junto a Vaci Utca, que es una de las calles más comerciales.
A partir de aquí decidimos organizar para los días posteriores una planificación de lugares a visitar. Pedimos un plano en la recepción del hotel y nos pusimos manos a la obra. A continuación os muestro algunos de lugares más interesantes:


Sinagoga de la Calle DohánySe trata de una de las sinagogas más grandes de Europa. Fue construida a mediados del siglo XIX.
Durante la Segunda Guerra Mundial miles de judíos húngaros fueron asesinados (400.000). Este recinto fue bombardeado y convertido en base de la radio alemana nazi. Fue restaurada en la década de 1990.
Junto a la sinagoga hay varios edificios anexos como el Museo Judío, el Templo de los héroes (que se utiliza para actos religiosos, pero con una capacidad para unas 250 personas), el Cementerio judío, y el Parque Memorial.
Me llamó la atención éste último. Se trata de una zona ajardinada realizada en memoria de todos aquellos que perdieron su vida, pero no únicamente de judíos, puesto que también se hace alusión a todos aquellos que perdieron su vida por ayudar a escapar a los judíos, del régimen nazi. El principal símbolo de este Memorial es un sauce llorón realizado con metal, y en sus hojas están escritos los nombres de las personas que perdieron la vida. Su construcción se produjo en parte por la donación que Tony Curtis hizo para la causa.
Otra aspecto curioso que me llamó la atención fue que en el patio de entrada a la sinagoga vimos varios montones de piedras apiladas. Posteriormente durante la visita nos indicaron que si bien cuando se realizan ofrendas las flores se marchitan, muchos judíos traen piedras porque de esta forma perduran.



Castillo de Vajdahunyad en el parque de Városliget 

Es una de las zonas más entrañables de Budapest. El castillo se realizó para una Exposición a finales del siglo XIX (en madera y cartón), pero fue tan aclamado que decidieron reconstruirlo con piedra y ladrillo. Tiene una mezcla de estilos artísticos y está realizado a imagen de otro castillo que existe en Rumanía.





La sensación que me dio cuando lo vi fue la de trasladarme a otra época, a una historia de cuento. Realmente bonito. En su interior hay varios museos y algunos puestos de comida rápida. Nosotros comimos una especie de pretzel salado con queso (un tentempié para el resto de la jornada antes de comer).
Junto al castillo hay un gran lago donde poder disfrutar de actividades como esquí acuático, navegar con barcas... En invierno este lago se deseca en parte para convertirlo en una inmensa pista de hielo.

Dentro del parque hay una estatua denominada "El Anónimo". Se trata de una estatua en bronce dedicada a un cronista del siglo XII, admirado porque realizó un libro donde narró la historia de los primeros húngaros. La leyenda (según nos contaron) dice que si tocas el lápiz con el que escribió tendrás suerte. Dicho y hecho, nos dirigimos a la estatua y lo tocamos pensando en que nuestra asignación se lleve a cabo lo antes posible y podamos tener a nuestros peques en casa. También lo hicimos para todos aquellos que conocemos, para que su espera sea más corta.

El parque es inmenso (más de 120 hectáreas). Un lugar idóneo para pasear, pintar, leer o incluso realizar un picnic campestre.
Muy cerquita del parque están también el zoológico de Budapest, el Jardín Botánico y el parque de atracciones de Vidám. Nosotros no los visitamos, nos decidimos por acercarnos a los baños termales Széchenyi.
Hungría obtuvo el título de "Ciudad de los Balnearios" en 1934 debido a la gran cantidad de manantiales que posee. Aprovechando esta cualidad, se construyeron varios baños termales. Hay algunos muy conocidos como Gellert, Rudas o los Széchenyi. No íbamos preparados, así que lo único que hicimos fue informarnos de los horarios y precios para realizar una visita en días posteriores.


Sin duda alguna, la plaza más importante de Budapest, no solo por su tamaño sino por su contenido es la Plaza de los Héroes. Se construyó a finales del XIX, principios del XX. En ambos lados de la enorme plaza están el Museo de Bellas Artes y la Galería de Artes (con una cafetería abierta al exterior). Una columna coronada por la estatua del arcángel San Gabriel destaca en altura frente al conjunto escultórico. Y dos estructuras semicirculares en la cabecera muestran las estatuas de los jefes de las siete tribus magiares y catorce reyes.


La plaza de los héroes conecta directamente con la famosa Avenida Andrassy. Se trata de un enorme boulevar flanqueado por grandes edificios y palacios de estilos muy variados.

Nosotros la recorrimos entera ida y vuelta desde nuestro hotel (es un poco palizón, pero merece la pena. Sobre todo cuando haces paradas intermedias para tomar un tentempié (granizado con nata y una porción de tarta).

Además la calle Andrassy posee en determinadas zonas algunas de las boutiques más importantes: Louis Vouitton, Gucci ...

Otros de los edificios con los que nos podemos encontrar son: Museo de la Casa del Terror o la espectacular Ópera.
Hice dos fotos de la fachada, del cuerpo superior y del inferior (en una sola foto no quedaba recogida tanta belleza). Si la fachada es majestuosa, el interior es espectacular, y se puede visitar .

Durante nuestras caminatas por Andrassy Utca no parábamos de mirar a uno y otro lado cada casa, cada ricón... (Cualquiera que nos viera no se que pensaría). Además, como ya os he comentado hacíamos pequeñas paradas para tomar o comer algo. En algunas de estas paradas nos trasladábamos a las calles transversales o paralelas, y uno de los días nos encontramos con algo muy especial para nosotros: "la Embajada de España en Hungría" (Eötvös u. 11/B). Digo especial, porque a los dos se nos pasó por la cabeza que este sería uno de los sitios por los que tendríamos que pasar cuando vayamos a recoger a nuestros niños. Nos hizo mucha ilusión que el destino nos llevara justo a esta calle.


El edificio religioso más grande Budapest es la Basílica de San Esteban. Esta basílica se realizó entre finales del siglo XVIII y principios del XIX. Su nombre hace referencia al primer rey Hungría, Esteban I.

Junto con el Parlamento son los dos edificios más altos de Budapest. Puede albergar a más de 8.500 personas. Durante primavera y verano se puede acceder a una de las torres. Desde allí las vistas son impresionantes. La plaza que hay junto a la fachada principal siempre está llena de gente, y rodeado de bares y restaurantes.

Nosotros pasamos por esta zona varias veces, y observamos que en un lateral de la plaza siempre había un montón de gente haciendo fila para poder acceder a un local. Uno de los días nos paramos y pudimos comprobar que se trataba de una heladería. Así que decidimos entrar. Se trata de una heladería familiar. Los helados son buenos, pero lo que realmente llama la atención y es original resulta ser cómo decoran los helados. Te los dan con forma de flor combinando los colores de los sabores que hayas pedido.

Los precios rondan los 1200 HUF, es decir unos 2 euros aproximadamente.
Con respecto al precio de los productos he de comentaros que no se me hizo caro nada de lo que consumimos en nuestra estancia en Budapest. Tanto el hotel como los productos de alimentación, restaurantes son bastante asequibles y como mucho tienen los mismos precios que en España.
Durante los días que estuvimos en Budapest el tiempo fue variando, de manera que mientras que los dos primeros días tuvimos un sol radiante, el resto nos chispeaba de forma discontínua, cosa que por un lado agradecimos por las grandes caminatas que nos dábamos, pero por otro lado, en determinados momentos de nuestras planificadas rutas, nos obligaba a realizar algunas paradas que no teníamos previstas.
El primer día de estas intermitentes lloviznas pensamos en adquirir un ticket de autobús para realizar una ruta por Budapest. Había varias empresas de este tipo. Compras el ticket que es válido para dos días y puedes subir y bajar en cualquier momento. El billete incluye también paseos en barco por el Danubio.

La empresa de autobuses se llama Hop on Hop off. Cuando vas por la calle te encuentras a gente repartiendo publicidad de esta y otras empresas, así que no tienes pérdida para poder comprar el ticket. Nosotros lo compramos en la recepción del hotel por mayor comodidad.


Decidimos utilizar el autobús para trasladarnos a la zona más alejada que queríamos visitar, La Ciudadela y la zona correspondiente al Castillo. Ambas visitas se encuentran en Buda, en la otra orilla del Danubio, y como el tiempo era variable, de esta forma nos ahorrábamos caminar con lluvia hasta aquella zona.


En nuestro trayecto hacia la zona de Buda pasamos por el Kilómetro Cero, la Estatua de Sisi, el funicular (que te sube hacia la zona del Castillo por el módico precio de unos 2 euros y que te ahorra el enorme desnivel en altura), el Mirador de St. Gellért, etc. St. Gellért fue un obispo que murió mártir según cuenta la leyenda lanzado desde el monte dentro de un barril hacia el Danubio.

Parece ser que el lugar donde está ubicado el mirador es la zona desde donde los paganos le lanzaron. Nosotros lo vimos desde el autobús, pero días más tarde volvimos para verlo, esta vez en una ruta a pie.
El recorrido es un poco tortuoso, ya que tienes que subir al monte por un camino de escaleras y rampas que resulta ligeramente agotador. Pero una vez que llegas al destino merece la pena. Posee unas columnas que imitan un templo clásico, una estatua de St. Gellért y una cascada.

La CiudadelaSe trata de una fortaleza de mediados del XIX situada en el monte Gellért, que se decidió mantener y que posee uno de los miradores más impresionantes de todo Budapest. Posee varios restaurantes y un museo. Junto a ella está la Estatua de la Libertad.


Desde ahí nos dirigimos a la zona del Castillo. Esta zona fue de las que te dejan huella. Imaginaros que vais paseando en una zona montañosa entre unas callecitas más o menos estrechas y de pronto os encontráis con una iglesia como la veis en la foto. No os lo esperáis por nada del mundo. Se trata de la Iglesia de San Matías. También recibe el nombre de Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción del Castillo de Buda).


Tanto la forma como la estructura de la Iglesia te trasladan a otra época. El interior es espectacular con una gran gama de colores favorecido por la luz que traspasa las vidrieras en contraste con las pinturas al fresco. No se trata de una Iglesia con gran riqueza ornamental. La riqueza básica radica en la pintura. No hay rincón que no esté pintado y la sensación es de plenitud sin olvidar que es un lugar de oración.


La decoración está muy cuidada con tonos pasteles que invitan a la paz, quietud... te da sensación de tranquilidad. No hay que olvidar que se trata de un lugar de culto y oración.
En la planta superior de la iglesia hay una zona dedicada a museo.

Fue construida entre los siglos XIII y XV, aunque durante el siglo XIX sufrió una gran reconstrucción que ha sido la que la ha dado el estilo neogótico tan característico.

En esta iglesia se han llevado a cabo bodas y coronaciones reales como es el caso de Carlos IV en 1916.
Además, periodicamente se celebran conciertos de órgano y música clásica aprovechando su buena acústica.

El distrito del Castillo que era donde nos encontrábamos albergaba también una enorme variedad de edificios: Museo de Historia militar, El laberinto, Museo del Espía, Palacio Real, Fuente de Matías, Museo de Historia de Budapest, Galería Nacional, etc. Pero sin duda alguna, lo que más nos gustó fue el Bastión de los Pescadores.
Es un gran mirador, con una estructura mezcla de fortaleza/casa de cuento (desde mi punto de vista), que se construyó a finales del XIX y principios del XX. Es extraño, ya que da la sensación de ser más antiguo por las formas (neo-románico). Su nombre se debe a que durante la Edad Media, la parte de la muralla que se hallaba en esta zona fue defendida por el gremio de los pescadores. Posee siete torres que hacen referencia a las siete tribus magiares que conquistaron el país.

Desde esta zona hay una maravillosa panorámica de Pest. Cuenta con un restaurante con cristalera que hace de mirador, y en torno a él varias zonas donde comer, comprar suvenirs, etc.
Francamente, fue una de las zonas que más me gustó de todo lo que vimos. Muy recomendable, aunque también muy turístico.


Por cierto, otro aspecto que no os he comentado es que si vais a realizar visitas hay que tener en cuenta que para acceder a la mayor parte de los baños hay que pagar por ello. El precio puede oscilar entre 100 y 300 HUF (0,30-1 euro aproximadamente).
Otra cosa más, si tenéis que comprar agua, acordaros que la botellas con el tapón rosa son las que corresponden al agua mineral sin gas, de lo contrario os llevaréis una gran sorpresa.

Como veis, el viaje a pesar de ser corto en días, nos dio para mucho. Nuestras jornadas turísticas comenzaban muy temprano (en torno a las 8:30 de la mañana), y regresábamos casi de noche, así que tras estas idas y venidas, y largos paseos, nos daba tiempo a conocer muchísimos recovecos, calles, y edificios singulares.



Bueno, pues hasta aquí la primera parte del viaje. Mañana colgaré en el blog la segunda. 

2 comentarios:

  1. gracias me ha venido de mucha ayuda porque estamos mirando para ir allí, con niños y se ve que es segura y visitable

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    1. Como habrás podido ver en el blog, esta entrada tiene dos partes más. Te aconsejo que las leas y así poder organizar el viaje con más información. Me alegro de que te haya servido.

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