lunes, 9 de noviembre de 2015

Fin de semana micológico: a la busca y captura de setas



Hace un par de semanas decidimos hacer una actividad que nos gusta mucho y que puede ser una alternativa a esos días en los que uno no sabe que hacer: "recogida de setas".

Nos apuntamos a unas jornadas micológicas que se desarrollaron en el mismo municipio en el que vivimos, de manera que no nos tuvimos que desplazar lejos. A veces a uno le da pereza desplazarse a otro lado, y más con el frío y la lluvia que estamos teniendo últimamente, pero como la actividad se hizo cerquita de casa, nos animamos y nos apuntamos sin ningún reparo.
La actividad tuvo tres partes: 

* El viernes asistimos a una charla en la que nos comentaron "los mitos y leyendas de las setas". Dos cosas me quedaron muy claras:
- Todas las setas son buenas (cumplen su función biológica con y para el medio); OTRA COSA ES QUE SEAN COMESTIBLES O NO.
- Ante cualquier tipo de duda, no hay que cogerlas, ya que una intoxicación puede tener muy graves consecuencias.


* El Sábado por la mañana nos fuimos de recolecta. En un principio la idea era recoger aquellas setas que uno sabe identificar correctamente en mi caso: setas de cardo, de chopo y níscalos; pero también recogimos otros tipos a modo de curiosidad para saber un poco más de ellas y que nos indicaran si eran comestibles o no.

Salió un día estupendo y disfrutamos un montón. Encontré setas que en mi vida pensé que vería y con unas formas y colores llamativos.
* El sábado por la tarde y el domingo por la mañana la jornada se dedicó a la "Clasificación". Llevamos nuestras cestas de mimbre (siempre cestas, nunca bolsas de plástico), y nos ayudaron a clasificarlas. 

La actividad resultó muy probechosa, no sólo por la recolecta, sino porque es una actividad que se realiza al aire libre, uno se mueve y no se apalanca en casa, conoces a más personas con el mismo hobbie, etc.

Sin duda, si surge de nuevo nos volveremos a apuntar. Además si a uno le gustan las setas (como a mí), luego tiene la oportunidad de cocinarlas a su gusto. Ñam, ñam, qué ricas.

Es también otra opción para salir con los niños de casa y disfrutar de la naturaleza. Eso si, dejando bien claro que el que tiene que cogerlas es papá o mamá, pero ellos pueden participar señalando dónde están, localizándolas. Puede ser divertido ¿no? Os animo a que probéis a practicarlo.

Y yo me pregunto, ¿les gustarán a mis hungaritos las setas? ¿Voy comprando ya las cestas? 

2 comentarios:

  1. "Eso si, dejando bien claro que el que tiene que cogerlas es papá o mamá, pero ellos pueden participar señalando dónde están, localizándolas" pero hombre: ¿como les vas a prohibir el placer de cogerlas ellos! ;) Cada uno con su cesta y a presumir de lo que se encuentra. El problema es la frustación cuando no se encuenta nada.......

    Ahora en serio. Yo recuerdo ir a buscarlas con mi madre. Ella me enseñaba dónde estaban, me explicaba como verlas y me enseñaba a cogerlas. Y poco a poco ya iba viéndolas.

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  2. Si, eso estaría genial, pero al principio mejor ser precavido. Ya habrá tiempo de enseñarles, No vaya a ser que cojan esas setitas con forma de casa de gnomo y de color rojo moteado....
    Además es una actividad que se puede hacer en familia y en plena naturaleza

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