sábado, 13 de diciembre de 2014

Huérfanos del Ébola


El otro día leí una noticia a través de internet, que he querido rescatarla para mostrárosla. Parece que en España ya nos hemos olvidado del ébola tras la recuperación de la enfermera contagiada. 

Esta enfermedad sigue existiendo y hay muchas más personas contagiadas de las que podamos imaginar. Claro que al residir en otros países, los medios de comunicación no le dan tanto peso. Desde mi punto de vista hay que darle la importancia que se merece.

Os muestro una parte de la noticia, y al final de la misma os pongo un vínculo por si queréis leerla completa.

Unos 4.000 niños se han quedado sin padres en los países afectados por la epidemia.

Los datos oficiales indican que en Sierra Leona, cada día 80 personas se infectan de ébola. Sin embargo, los voluntarios que están sobre el terreno piensan que la cifra podría ser dos o tres veces mayor. Ellos también denuncian que no hay camas suficientes para atender a todos los pacientes. Se calcula que ahora mismo hay solo 800 libres, por lo que si se echan cuentas, en 10 días no habrá ninguna disponible. Por eso, el gobierno de Sierra Leona está enviando a muchos enfermos a sus casas para que sean las propias familias las que cuiden de ellos, poniendo así en riesgo de contagio a muchas más personas, Hay casos de familias enteras que han muerto y cuyos cadáveres han estado en la casa hasta cuatro días antes de que los equipos de enterramiento los recogieran.

En este momento, a pesar de la ayuda internacional (que llega tarde y muy despacio) y de los muchos voluntarios que hay, además de las estructuras sanitarias, hacen falta alimentos y más personal médico para atender a todos los enfermos. Otro dato: este curso los colegios no han abierto para evitar las aglomeraciones de personas y la propagación del virus; por ello, cientos de miles de niños y niñas están en sus casas sin recibir educación.
Como en tantas otras crisis, los niños y niñas son los más vulnerables y los que más sufren las consecuencias de esta situación. Según Unicef, de los 16 millones de personas que viven en los países más afectados por la epidemia, 8,5 son niños y jóvenes menores de 20 años.
Con la ayuda enviada por las misiones salesianas españolas han procedido a reformar una de sus escuelas para convertirla en un centro de acogida. En él solo reciben a menores que han perdido a sus familias pero no a los que están infectados de ébola, ya que esos niños supondrían un riesgo para los otros y los trabajadores.
Los niños y niñas que llegan remitidos por el gobierno sierraleonés y por Unicef, pasan por un periodo de cuarentena antes de pasar al centro. Cada menor tiene su propio grifo y ducha para evitar contagios. Cada tres horas se les toma la temperatura; si alguno de ellos presenta síntomas de la enfermedad es aislado y trasladado a una carpa especial donde el médico que trabaja con ellos hace los análisis que son enviados al laboratorio. Si el niño da positivo es derivado a uno de los centros de tratamiento de la enfermedad.
El equipo que trabaja en el área de cuarentena está compuesto principalmente por personal sanitario y jóvenes que han sobrevivido al ébola y que por tanto están libres de un nuevo contagio. El objetivo de los misioneros salesianos es, al igual que hacen en su trabajo con los menores de la calle, reunificar a estos niños y niñas con algún familiar cuando la ocasión lo permita y, en caso de no lograrlo, buscar familias de acogida que se encarguen de ellos. No contemplan la adopción internacional de estos menores.
Según Unicef, en los principales países afectados por el ébola, 3,5 millones de niños no pueden acudir a los centros escolares. Solo en las escuelas que dirigen los salesianos en Liberia y Sierra Leona, más de 10.000 niños y niñas se han quedado en sus casas; por eso piensan en cómo hacer posible que estos jóvenes no pierdan el curso.
Si la epidemia se prolongase en el tiempo, entonces los misioneros tienen pensado poner en marcha un sistema de educación a través de la radio, Pero para ello hace falta disponer de una emisora y de personas que realmente sepan enseñar utilizando un micrófono. Ellos esperan que no se tenga que llegar a este caso extremo, pero tienen que contemplar todas las posibilidades e ir adelantando trabajo.
El padre Crisafulli (uno de los referentes principales de las misiones salesianas) se presenta optimista y está convencido que la batalla contra el ébola la van a ganar. Porque cuentan con el arma más poderosa: la esperanza.

La noticia completa la podéis encontrar en:

http://elpais.com/elpais/2014/11/11/planeta_futuro/1415706633_011138.html

2 comentarios:

  1. Te sigo desde hace mucho tiempo. Te deseo mucha suerte.
    ¿Te has planteado participar en http://lablogoteca.20minutos.es/premios-20blogs/?

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  2. Gracias por tu sugerencia. No sabía que existiera este tipo de concursos. Lo tendré en cuenta. He echado un vistazo a la página y estoy pensándolo.
    Gracias por seguir el blog

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