jueves, 11 de septiembre de 2014

¡ Especial Budapest ! (Tercera Parte)

Llegamos a la tercera y última parte del viaje_


En Budapest hay un especial sentimiento hacia los animales, concretamente hacia los perros, o esa es la percepción que tuve durante mi estancia. Por las mañanas temprano se reunen cerca de los parques para dar sus paseos y es muy normal encontrarte con grupos de amigos. Hasta aquí esto podría extenderse a múltiples localidades ¿no? En nuestros paseos diarios pudimos comprobar que hay muchas esculturas dedicadas a ellos, o en las cuáles al menos son cómplices de las mismas. Algunas son realmente enternecedoras.

No pudimos llevarnos a nuestro querido "Cooper", pero nos acordábamos constantemente de él. Forma parte de nuestra familia, y aunque no estuvimos muchos días, lo echábamos de menos. 
Con respecto a la limpieza hay que destacar que es una de las ciudades más limpias que hemos conocido. No sólo a lo que se refiere a los animales, sino también al resto. Pudimos ver que existen más tipos de contenedores que en España, aunque su tamaño es más reducido. ¡Chapó por Hungría!
Isla Margarita en Budapest

Una visita que no os podéis perder es "la Isla Margarita".
(Margit-sziget). Se trata de una isla situada en el Danubio, entre Buda y Pest. A pesar de tener una dimensión pequeña (no llega al kilómetro cuadrado), posee una amplia variedad de actividades y zonas que visitar. 
La isla recibe este nombre por la hija del rey Béla IV, que mandó levantar un convento en el siglo XIII, donde vivió 20 años.. Las ruinas de este convento son una de las atracciones de la isla. Están cerca de la torre del agua protegida por la Unesco como patrimonio cultural.


Por lo que pudimos ver está enfocada al deporte y la cultura principalmente. Accedimos a través del Puente Margarita. No pueden acceder vehículos, salvo bicicletas. Toda la isla está rodeada por un carril deportivo para personas aficionadas al jogging, patinaje,bici, etc. Mires por donde mires los árboles y las flores inundan el espacio. Es un gran pulmón de oxígenos en medio del Danubio.
Casi en la entrada está la "Fuente de la Música", se trata de una fuente en la que durante el periodo de primavera, pero sobre todo en verano se realizan funciones periódicas cada media hora de música, sonido y agua. Diferentes chorros de agua acompasados por la música y las luces hacen que la gente se reuna entorno a ella para disfrutar de un momento relajante. Tuvimos la oportunidad de gozar de uno de esos momentos. Muy recomendable.

La isla da mucho de sí, parece que es pequeña, pero posee un teatro con funciones al aire libre, restaurante, iglesia (pequeñita, como de cuento, y con mucho encanto), piscinas, campo de football, pequeños puestos de comida rápida (a los que acudimos para degustar una vez más la comida húngara), fuentes, esculturas... Vamos, que parece mucho más grande de lo que realmente es. Una vez más pudimos comprobar que es uno de los lugares predilectos por la población para ir de paseo con sus mascotas. Muchos también van de picnic. Se les ve con sus neverass, manteles, leyendo, practicando yoga, jugando en familia... Un lugar para el disfrute y desconexión muy cerquita de sus viviendas.

Ah! Casi se me olvidaba contároslo... Posee también un zoo. Es pequeñito, pero está muy bien distribuido (ciervos, gacelas, nutrias, águilas, conejos...) Los pequeños se acercaban a las vallas del recinto para observar a los animales, y claro nosotros no pudimos desbordar la imaginación pensando en que cuando lleguen nuestros peques a casa también los llevaremos a  verlos al Zoo de Madrid. 
Es impresionante ver la cara que ponen los niños cuando ven a los animales. Se les ilumina la cara cada vez que un cervatillo se cruza en su camino. ¡Qué ganas de tener a nuestros pequeños!



Nuestro último día lo dedicamos a visitar el Mercado Central y a realizar las compras. Ya lo habíamos visitado días atrás, pero decidimos hacer de nuevo la visita para realizar las compras del último día. Se trata del mercado más grande de Budapest. Se construyó a finales del XIX, aunque se restauró en 1991. Su fisionomía, muy parecida a las estaciones de tren, la hace muy peculiar. Lo primero que llama la atención es la gran cantidad de afluencia. Estaba lleno, e incluso te costaba pasar en determinadas ocasiones para poder ver la mercancía de los puestos. 

La planta que está a pie de calle está dedicada principalmente al consumo de frutas, verduras, condimentos, carne y alguna panadería -pastelería (frente a la cual se me caía la baba de los fabulosos pasteles y tartas que mostraba).  Es impresionante cómo colocan los productos. Entran por los ojos. Incluso hay botes de conserva que decoran a modo de caras, sonrisas, figuritas..., en fin, de lo más peculiar.

A pesar de que los puestos están pegados unos a otros, si comparáis poder observar alguna diferencia de precios. Si algo es típico de
Budapest y de su cocina es la famosa paprika. Un tipo de pimentón que se puede encontrar en diferentes formatos: sin moler, molido, o incluso concentrado; y en dos tipos de variedades: picante y dulce. Obviamente, y como habéis podido comprobar en entradas anteriores dedicadas a la cocina húngara, compramos varios envases. El concentrado de tomate también es algo que utiliza mucho en la cocina húngara, así que también la incluimos en la cesta de la compra.
Otros productos que también son muy típicos son el foie, y entre los embutidos hay una especie de salchichón/salami muy famoso. El que nos recomendaron era de la marca Pick. Compramos el normal, aunque luego presenta un montón de variedades, con sabor a ajo, ahumado, con pimentón picante...etc.
También son muy típicas las salchichas, pero claro, no era plan de llevarnos salchicas frescas en el avión, aunque si hubiera podido.... (desde luego tenían una pinta estupenda)
La planta superior del mercado está dedicada a productos textiles (camisetas, trajes, vestidos, manteles), marroquinería (bolsos, carteras,...), cerámica, juguetes de madera, y algo sorprendente (restaurantes típicos con comida húngara típica).

Cómo no olvidarse del famoso Tokaji, uno de los vinos más famosos de Hungría. Hay muchos tipos y además se clasifican por "puttonyos". Si se llama así no me he confundido. Corresponde a la graduación y nivel de azúcar, dulcura que tiene ese vino, y obviamente cuantos más puttonyos el precio también aumenta. Al igual que en los productos frescos, preparan escaparates muy llamativos con este tipo de producto.
Durante nuestra estancia en Budapest probamos muchos platos húngaros. Nuestra intenció era intentar comprender el tipo de cocina, poder practicar para que cuando nuestros pequeños lleguen a España ciertas comidas les resultaran familiares. Me gustaría destacar dos postres que me fascinaron y de los que no he hablado aún y de los que más tarde más temprano tendré que practicar a hacer, los denominados kürtőskalács o kürtős kalács, y la tarta Dobo. De la tarta no llegué a hacer foto. Creo que me la comí antes de que pudiera pensar en sacarle una foto (es de lo mejor que he probado en mi vida). Prometo hacerla en casa y mostraros los resultados. En cuanto al primero: kürtőskalács, es también un pastel húngaro. Se cocina sobre un cilindro unido a un pincho que se pone sobre un fuego abierto. En las últimas décadas, es popular cocinarlo en hornos especiales de gas o de electricidad. 
Se le puede añadir canela, azúcar, coco, cacao, almendras... (te dan a elegir cuando los pides). Como podéis comprobar en la foto, hicimos buenas migas con el dependiente. Hay que reconocer que además de simpático nos preparó unos kürtőskalács que estaban buenísimos.

Durante estas tres entradas he intentado mostraros al menos una pequeña parte de lo que es Budapest, pero hay que sentirlo en vivo y en directo para que realmente podáis sentir lo que nosotros hemos sentido.
Hemos vuelto con un gran recuerdo. Budapest, es una ciudad maravillosa. Si tenéis oportunidad visitadla, merece la pena. Espero que os haya gustado al menos la mitad de lo que ha gustado a nosotros. Con eso me conformo.

4 comentarios:

  1. Hola! Muy interesantes tus artículos sobre Budapest, me alegro mucho de que os gustase, es una ciudad muy especial. Suerte con vuestro proceso de adopción y si necesitáis ayuda no dudéis en contactar conmigo. Un saludo desde Hungría! :)

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  2. Gracias a tí. Y como verás, he añadido tu blog de Hungría a mi lista de blogs que sigo. Gracias.

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  3. Impresionantes tus relatos de Budapest. En tres entradas me han servido de mucha ayuda para organizar nuestro próximo viaje a esta ciudad. Gracias!!

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  4. Creo que en las tres entradas que corresponden al viaje se ve lo más importante, pero sin duda aún queda más. Hungría es "muy grande" en todos los sentidos, jeje.

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