lunes, 29 de febrero de 2016

Fin de semana nevado...


La ansiada nieve por fin ha llegado este fin de semana a nuestros hogares (o por lo menos a los situados cerca de la sierra madrileña). A -2ºC y con un vendaval de justicia he decidido sacar a "Cooper" como de costumbre para que disfrutase de su paseo matutino. Mientras yo me congelaba de frío e intentaba no pararme yendo de un lado para otro, Cooper se metía en el agua, salía, venía a saludarme, se sacudía (¡que detalle!), y volvía a corretear montaña arriba, montaña abajo.

Seguramente si nuestros niños estuviesen aquí probablemente se reirían de la sensación de frío que tenemos nosotros, ya que las temperaturas y las nevadas que tienen ellos en Hungría en invierno no se parecen en nada a las nuestras. 
Son estos momentos en los que dejo volar de nuevo mi imaginación y pienso en cómo sería un día de nieve con ellos: levantarme por la mañana ver que ha nevado y despertarles con la sorpresa de lo que les espera, ver su cara de expectación, prepararnos para un día de actividades fuera de lo normal, equiparnos con trineo, guantes, bufanda, gorro...; crear un muñeco de nieve y hacernos la rigurosa foto de familia con él, y mil y una batalla de bolas de nieve. ¡Qué divertido!
Son tantas las cosas que se me ocurren, ¡son tantas las ganas de tenerlos ya aquí a nuestro lado!

4 comentarios:

  1. La nieve les encanta a los más pequeños y a los que no somos tan niños!Ojalá la próxima nevada de la sierra madrileña la puedas disfrutar ya con tus nenes!Te lo deseo de corazón! Un abrazote! SM

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  2. Muchas gracias. Ellos están acostumbrados a grandes nevadas. Digamos que lo que tenemos aquí es "versión española" jejeje. Gracias SM. Seguro que para la próxima están aquí, o eso espero.

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  3. Seguro que sus nevadas serán más grandes, pero vuestro cariño y amor hacia ellos será más enorme

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  4. Por supuesto. Cariño, amor y paciencia elevado a infinito.

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